CAJAS Y COPLEROS
"El carnaval de Humahuaca vivido por
la cuadrilla de copleros más antigua"
Todos los años, a fines de febrero, la Cuadrilla de Copleros del 1800,
la más antigua de Humahuaca, festeja, durante siete días y siete
noches, la fiesta del Carnaval. Ese tiempo es motivo de gran alegría.
No sólo se celebran las cosechas, se hacen señaladas, se agradece
a la Pachamama con generosas ofrendas, se baila y se cantan coplas; también
es motivo de reunión de todos los familiares que por razones de trabajo
se encuentran alejados de su tierra. María Ramos, su presidente, una
coplera con profunda conciencia de sus raíces, trabaja durante todo
el año para conservar el legado originario de esta celebración
andina.
El mito es una forma de ver el mundo muy americana que aún se conserva
en Santiago del Estero, elegida por su pueblo para expresar las más
íntimas verdades de su vida y su pensamiento. Santiago del Estero es
territorio de riquísimas confluencias culturales andinas, selváticas
y españolas, donde los mitos aún se conservan en su lengua madre,
el quechua, y permanece al margen del "progreso" desarrollando una
forma de resistencia que permite conservar su identidad. Los mitos de la Salamanca
y del Kakuy Turay, son de los más importantes y de mayor contenido
dramático. El Kakuy existe: es un ave de rapiña que sólo
sale de noche, de hondo y doloroso canto que hace estremecer. Este mito de
creación, ligado a antiguas divinidades solares y lunares americanas,
conserva el sentido de ese mundo originario.
Los jinetes gauchos de la provincia de Salta y Jujuy tuvieron una destacada
y valerosa participación en la defensa del país, durante las
Guerras por la Independencia, al mando del Gral. Martín Miguel de Güemes.
Los herederos de aquellos guerreros viven hoy tratando de mantener vigente
su memoria y la particular destreza con el caballo. Luciendo sus ponchos,
sus guardamontes y sus sombreros de cuero, se congregan una vez al año,
cada 17 de junio, para homenajear al héroe en una sentida Guardia Bajo
las Estrellas. El Fortín de Gauchos de Campo Santo, en Salta, es una
de las agrupaciones gauchas que mejor conserva aquellas antiguas tácticas
de guerra con el caballo.
El corso de la ciudad de Salta, genuina y espontánea expresión
artística de sus barrios, presenta una constante creatividad en la
búsqueda de su identidad. La diversidad de sus bailes, como la Comparsa
Salteña, de fantásticos gorros emplumados de hasta tres metros
de altura, el Caporal boliviano, el Tinku y los Tobas, además de las
murgas y las mascaradas, hacen que este corso sea considerado el de mayor
diversidad cultural, además de una verdadera fiesta popular esperada
y preparada durante todo el año.
El Noroeste Argentino cuenta con uno de los yacimientos de arte rupestre
más importante de América, no sólo por la cantidad de
imágenes grabadas o pintadas en la roca, sino también por la
diversidad y la riqueza de sus símbolos, consolidando una marcada identidad
regional respecto de otros sitios de arte rupestre del continente. El sólo
hecho de clasificarlo como "arte rupestre", empobrece la experiencia
de su simbología, y transforma en mera pieza arqueológica a
un arte de gran densidad expresiva, que ha sido concebido para sobrevivir
en el tiempo, como lo indica el refinado uso de los pigmentos y la preparación
de la piedra. La gracia con que fueron concebidos los diseños, brinda
la certidumbre de estar ante un tesoro que debe ser explorado para fortalecer
nuestra identidad, y la posibilidad de prolongar la experiencia artística
que llevaron a cabo, durante miles de años, los antiguos habitantes
de nuestra tierra.
La mujer que es considerada la primera escultora argentina,
Lola Mora, nació en la localidad de El Tala, en la provincia de Salta,
pero fue asentada en Trancas, en la provincia de Tucumán. Mucho se
discutió sobre la provincia de origen de la genial escultora; lo cierto
es que Lola Mora se educó de niña en Tucumán permaneciendo
allí hasta realizar sus primeros trabajos pictóricos. En Salta
se dedicó a la minería explorando en alejados parajes de la
puna. En Jujuy hizo trabajos urbanísticos y emplazó sus exiliadas
esculturas. En Italia, pasó gran parte de su vida. Una mirada de Lola
Mora por los historiadores de la región, mostrando los numerosos trabajos
que llegaron al Noroeste expulsados de Buenos Aires, por diferencias políticas.
Los Incas, originarios del Cuzco, extendieron su breve y poderoso dominio
o Tawantinsuyo, desde Ecuador, hasta el centro de Chile y Mendoza, en la Argentina.
Así, el noroeste argentino fue uno de los últimos territorios
conquistados por los Incas, poco antes de la llegada de los españoles.
Sus avanzadas dejaron en nuestro territorio importantes centros ceremoniales
de alta montaña, tambos, graneros, una estratégica red de caminos,
además de su idioma, el quechua, en todas las provincias del noroeste.
A partir de sus numerosos e imponentes vestigios arqueológicos y de
la historia viva de sus descendientes, nos acercaremos a la particular forma
de ver el mundo de este poderoso pueblo andino.
Un antiguo camino del Inca forjó nuestra historia olvidada. Partiendo
de Humahuaca, la senda que atraviesa la puna hasta la selva de Orán,
en Salta, fue camino de guerreros aborígenes, gauchos e invasores españoles
en las duras batallas por al Independencia. Una senda por las tierras más
bellas y desconocidas, donde hoy se libran nuevas batallas. Los actuales habitantes
Kollas de la región mantienen una dura disputa por la posesión
de sus tierras. Este es un recorrido por la majestuosidad del paisaje, su
historia, su problemática y su gente.
Catamarca conserva una rica tradición textil legada por sus pueblos
originarios, donde arraigan la identidad, el paisaje y el pensamiento de su
gente. Nos proponemos recorrer alejados pueblos catamarqueños donde
viven los artesanos de los hilos, mostrar sus dificultades y sus alegrías,
sus distintas técnicas, y valorar su forma de ver y de diseñar,
cuando las reglas del mercado alientan su desaparición.
"La Historia" no es la construcción de hechos pasados y olvidados
en el tiempo, sobre los cuales nada puede hacerse. Por el contrario, son las
nuevas generaciones quienes descubren sus profundos y múltiples sentidos,
para construir un nuevo presente y nuevos horizontes. En estos tiempos, en
que comienza a verse la importancia de la diversidad cultural y espiritual
de los pueblos para el desarrollo, deseamos acercar el pensamiento y la vida
cotidiana de la comunidad Kolla de San Isidro, en la zona andina, e invitarlos
a iniciar una nueva relación de respeto y reparación histórica
hacia nuestros pobladores originarios.